"Que gran desafío... Vivir experiencias, procesos, adquirir confianza, expresar emociones, conocer criterios. ¡Que gran desafío construir mi propio camino de crecimiento personal!"
¿Qué es PDP?
El Programa de Desarrollo Psicosocial acompaña el proceso de adquisición e implementación de las habilidades para lograr un equilibrio entre los factores que hacen al entorno de personas con capacidades diferentes. El PDP pone énfasis en el trabajo de las habilidades conductuales, sociales y adaptativas asi como el entrenamiento funcional para la vida práctica, la autonomía personal y la autogestión
Quienes somos
Somos dos psicologos y terapeutas conductuales, Carmen Ruiz Diana y Rodrigo Julio Peralta, con gran experiencia en la educación y tratamiento de niños, jóvenes y adultos con diversidad funcional, Síndrome de Down, trastornos del espectro autista, TGD, TDAH, trastornos conductuales y emocionales.
Nuestro objetivo y propósito con este blog es dar a conocer y compartir desde la práctica nuestras ideas y experiencias vivenciales, las cuales nos motivan a realizar nuestro programa.
En caso de necesitar información sobre nuestro trabajo en mi perfil obtendrán nuestro correo electrónico, gustosos responderemos. Gracias
Con la imagen de un pesebre realizado con artesanía típica de nuestro país, Paraguay, les entregamos con gran cariño nuestros mejores deseos para estas fiestas de Navidad y Año Nuevo.
Que todas nuestras queridas familias, amigos, amigas, padres y madres y sobre todo los niños y niñas reciban toda la dignidad y el respeto que se merecen para seguir su camino de crecimiento en el 2015.
Un abrazo cordial y afectuoso.
Carmen y Rodrigo
Imagen: pesebre de Carmen Ruiz realizado con imágenes de Tobatí, cestería flexible en vid o karanday, rígida en calabazas de la etnia aché guarani y tallas de madera de los mbya.
El padre de un chico con autismo pide prohibir la pirotecnia
Marcos
es el papá de Ezequiel y cuenta que todos los años para las Fiestas su
vida se transforma en una tortura: su hijo tiene autismo y se asusta mucho
de las explosiones; su pedido por change.org
Marcos
Goldschmidt es papá de Ezequiel y cuenta que todos los años cuando
llegan las fiestas su vida se transforma en una tortura. Su hijo es
autista y se asusta mucho de las explosiones, por eso pide en esta
petición, que realizavía change.org, que se prohíba el uso de la pirotecnia.
El
lo cuenta así: "Soy Marcos y se acerca la época más horrible para mí y
mi familia: las fiestas. Mi hijo, Ezequiel, es autista y se asusta mucho
con las explosiones de los fuegos artificiales. No hay lugar de la casa
en donde se pueda proteger, porque se escuchan desde todos lados".
Agrega:
"Se supone que las fiestas son fechas de celebración, pero para
Ezequiel y nuestra familia son casi una tortura. Te pido que me apoyes
para que se prohíba la pirotecnia".
Marcos
dice: "Por cada cañita voladora, petardo, etc. que se tira, veo a mi
hijo con cara de horror, tapándose las orejas y buscando, inútilmente,
un lugar donde estar tranquilo. Realmente no lo puedo ver así, y ya
probamos todo: tapones auditivos, auriculares. ¡Nada funciona! Cada vez
que escucha una explosión su cara de pánico me parte el alma".
Por
este motivo pide: "Ayudame con tu firma para que se prohíba la
pirotecnia y compartí la petición con tus amigos para que juntos
lleguemos a más personas".
En varias ciudades de la Argentina ya
se logró y si hay más firmas se puede lograr una ley que rija en todo el
país. "Yo te lo voy a agradecer mucho en nombre de mi hijo, de todas
las personas autistas, de los bebes y de los animales que no pueden
expresarse".
Cada firma que se suma a su campaña, se traduce en un
email que llega directo a las autoridades a las cuales Marcos dirige su
petitorio: Al presidente de la Comisión de Salud y Deporte del
Senado,Silvia Beatriz Elias de Perez; al presidente de la Comisión de
Discapacidad, Agustín Portela; al presidente de la Comisión de Familia,
Niñez, Mujer y Adolescencia, Felipe Solá; al presidente de la Comisión
de Acción Social y Salud Pública, Andrea Fabiana García; al presidente
de la Comisión de Asuntos Municipales, Christian Alejandro Gribaudo y al
presidente de la Comisión de Derechos Humanos y Garantías, Carlotto
Remo.
"Si a tantos nos hace mal, ¿no es hora de prohibirla de una vez? ¡Por unas fiestas sin pirotecnia!", finaliza.
"Ayudame con tu firma para que se
prohíba la pirotecnia y compartí la petición con tus amigos para que
juntos lleguemos a más personas", insta Marcos, al reflexionar sobre la
crítica situación de su pequeño, que "no puede expresarse", pero que
sufre mucho con el cúmulo de fuegos artificiales que coronan todas las
fiestas de fin de año.
A los pocos días de haberse incorporado a Change.org, la petición cosechó decenas de firmas, pero el número creció a pasos agigantados en la última semana. Así, se pasó de 50 firmas, registradas el miércoles 3 de diciembre, a 7.772 firmas, al día de hoy.
Fuera de la plataforma, en Facebook, el caso fue compartido más de 7400 veces, y la nota referida al tema superó los mil comentarios en la página de LA NACION.
Pese
a la amplia repercusión, Marcos necesita todavía de más ayuda.
"Declararé la victoria después del 31 de diciembre si se pudieron pasar
unas fiestas mucho menos pirotécnicas, sino voy a seguir hasta que lo
logremos. Muchas gracias a todos por sumarse", publicó en la plataforma
al observar la dinámica y viralización desatados por la campaña.
En primer lugar, reconocer y aceptar
que se está frente a un problema real y no atribuir las reacciones del
niño a “mañas”, manipulación o a temores sin fundamento. Reconocer que
la integración sensorial existe, que cumple un rol fundamental en el
desarrollo del niño y promoverla mediante el juego.
También es favorable para el niño la
participación en otras actividades, como deportes, yoga, artes
marciales, ejecución de instrumentos musicales o terapia con animales;
sin embargo es importante tener en cuenta que estas no reemplazan la
terapia, ya que si bien dan oportunidad de estimulación sensorial, esto
no es lo mismo que integración sensorial. Ser muy respetuoso respecto de
los temores del niño ante ciertas actividades sensoriales. No exigir,
no sobreexponer. Ayudarlo a ser más feliz, pues muchas veces este niño
no lo pasa bien y tampoco se siente satisfecho consigo mismo. Para esto,
“usar el lente sensorial” y así obtener alguna respuesta que nos
oriente a un mejor manejo. Consultar a un profesional especializado si
ve reacciones en el niño asociadas a estimulación sensorial que estén
interfiriendo su normal desarrollo en algún área funcional (relación con
pares, desempeño académico, desempeño motor, actividades de la vida
diaria, juego, etc.)
Apoyo Terapéutico
En Chile y en otros países, la terapia es realizada por terapeutas ocupacionales y kinesiólogos que se han especializado
en la teoría y práctica de la integración sensorial. En Chile, la
mayoría de los profesionales que aplican la integración sensorial se han
formado mediante cursos impartidos por la Dra. Erna v Imperatore,
Terapeuta Ocupacional chilena residente en Los Ángeles, E.E.U.U, quien a
su vez fue discípula de Jean Ayres.
El curso de teoría de I.S., también
está dirigido a otros profesionales como psicólogos, fonoaudiólogos,
profesores y médicos; sin embargo el curso de intervención se entrega
sólo a terapeutas ocupacionales y kinesiólogos. La terapia generalmente
se realiza mediante sesiones individuales, en un espacio amplio
especialmente implementado con equipo que promueva el desarrollo de los
tres sistemas principales en la teoría.
Este espacio de tratamiento no sólo
debe ser física y emocionalmente seguro para el niño, sino que también
debe ser un lugar atractivo, que invite a la exploración, a la
creatividad y al juego. La terapia implica una completa evaluación
basada en la aplicación de observaciones clínicas estructuradas,
cuestionarios sensoriales, observación del juego o de la actividad
espontánea, entrevista a los padres, aplicación de tests de desarrollo
estandarizados. Posterior a esto se elabora un plan de tratamiento
específico, que incluye tanto la terapia en la clínica como las
sugerencias a la familia y/o profesores.
Las modificaciones en el ambiente se
refieren a sugerencias específicas a ser aplicadas en el hogar, colegio u
otro espacio, destinadas a ayudar al niño en el corto y mediano plazo
(dieta sensorial, modificaciones físicas del ambiente, abordaje del
aspecto emocional). Estas sugerencias son entregadas y supervisadas por
un profesional especialista en I.S. y llevadas a la práctica por los
padres, profesores u otro profesional de apoyo. Esta modalidad puede
estar dirigida tanto a un determinado niño como a un grupo en situación
de juego deporte, etc.
¿Los avances son visibles?
Los
padres y profesores pueden percibir rápidamente cuando el niño se está
beneficiando con la terapia mediante varios indicadores, algunos de los
cuales son: el niño mejora su desempeño en el área funcional por la cual
consultaron (esta puede incluir problemas en el área motora, de
autoayuda u otras). Mejora su
autoestima y su capacidad de disfrutar
con diferentes actividades o en diferentes situaciones sociales. El niño
se propone y/o enfrenta nuevos desafíos. Mejora su organización de
conducta. Por otra parte, el profesional tratante realiza
re-evaluaciones periódicas que dan cuenta de la evolución del niño.
Pronóstico
Como en toda terapia, mientras más
temprano se realicen el diagnóstico y la intervención mejores serán los
resultados. Lo ideal es que sea bajo los siete años de edad, sin embargo
niños mayores, aunque no en la misma medida, se ven igualmente
favorecidos.
El pronóstico, así como el tiempo de
duración de la terapia van a depender de varios factores, entre ellos:
el diagnóstico (importante ver si es un problema de I.S. primario, o si
está asociado a otro cuadro), la edad del niño, el apoyo de la familia,
la regularidad en el tratamiento. La experiencia y la investigación han
demostrado que todos los niños tratados con I.S. se ven favorecidos en
distinta medida.
En la mayoría de los niños, la integración sensorial se desarrolla de manera espontánea mediante las actividades propias de la infancia, es decir, la exploración del medio, el juego,
la interacción con sus pares, el experimentar desafíos motrices, el
desempeño en actividades de autoayuda, etc. Los primeros siete años de
vida son los más importantes para este desarrollo, pues es en este
período donde casi toda la actividad forma parte del proceso de
organizar las sensaciones en el sistema nervioso.Esta organización
sensoriomotriz se va construyendo mediante respuestas adaptativas, a
través de las cuales el sujeto maneja su cuerpo y su conducta de
acuerdo a las demandas del ambiente.
Cada respuesta adaptativa conduce a un
mayor desarrollo de integración sensorial. Las respuestas adaptativas
conllevan diferente complejidad según la edad del niño. Así, en un bebé
una respuesta adaptativa es el hecho de levantar su cabeza cuando lo
ponemos boca abajo o acomodar su cuerpo al de su madre cuando ésta le da
de mamar, mientras que en un niño de tres años, una respuesta
adaptativa es lograr hacer burbujas con espuma soplando una pajita o
sostenerse de las cuerdas de un columpio y acomodar su cuerpo al
movimiento cuando le damos impulso; en niños de entre cinco y siete
años, uno de los mayores desafíos es el lograr manejar diversas
herramientas y objetos, tales como lápiz, cubiertos, botones, cierres,
tijeras, hasta lograr la habilidad suficiente como para saltar la cuerda
o pedalear una bicicleta. A. Jean Ayres, describió cuatro niveles en el
proceso integrativo sensorial.
Primer Nivel. Dos meses
Desde el nacimiento en adelante, si
bien todos los sistemas están presentes, el niño recibe las primeras
sensaciones a través de la piel, del movimiento y la gravedad y de los
músculos, articulaciones y ligamentos, es decir de los sistemas táctil,
vestibular y propioceptivo que ya venían madurando antes de nacer. El
tacto le ayuda a lograr la succión y la alimentación, además de cumplir
un rol clave en el vínculo afectivo madre-hijo. La información de
movimiento a través del sentido vestibular y propioceptivo le permiten
una mejor acomodación de la postura, el tono muscular, los movimientos
oculares, el equilibrio y la seguridad gravitacional.
Segundo Nivel. Un año
Los tres sistemas básicos, táctil,
vestibular y propioceptivo, se integran para dar comienzo al desarrollo
de la percepción corporal, la coordinación bilateral, el planeamiento
motriz, la capacidad de atención, el nivel de actividad y la estabilidad
emocional.
Tercer Nivel. Tres años
Las sensaciones auditivas y visuales
entran en el proceso integrándose con los otros sentidos. El niño
comprende el lenguaje y se comunica verbalmente. Va adquiriendo la
organización visual y la coordinación ojo-mano. Estos logros a su vez le
permiten realizar diversas actividades con propósito, como armar un
puzzle, usar un lápiz para pintar o dibujar, jugar con una pelota o
construir con cubos u otro material.
Cuarto Nivel. Seis años
En este nivel tenemos el producto final
de la integración sensorial: habilidadespara el aprendizaje académico,
incluyendo pensamiento abstracto y razonamiento; capacidad de atención;
organización de la conducta; especialización de los dos lados del
cuerpo; acciones motoras complejas y aspectos de la personalidad como
autoestima, autocontrol, confianza en sí mismo.
Las funciones que componen estos cuatro
niveles no se desarrollan en forma aislada ni en un único tramo de
edad, sino que se van sobreponiendo y perfeccionando unas con otras
durante toda la infancia, hasta conformar un conjunto íntegro. A los
seis años, el primer y segundo nivel deberían estar completos, el
tercero aún en desarrollo y el cuarto adquiriendo mayor relevancia, pues
refleja el inicio de la culminación de este proceso de integración.
Disfunción Sensorial
Si volvemos a nuestra plaza de juegos, recordaremos que había un niño que no quería subirse al columpio. Claramente
esta situación le provocaba ansiedad o miedo, por lo cual la rechazaba
llorando. Es frecuente oír a padres de los niños decir frases como
estas: “no le gusta jugar a la pelota” o “no le gusta andar en
bicicleta”, “no se columpia” “se cae mucho”, “no tolera que lo abracen”.
Sin embargo, lo que vemos en nuestra consulta no es que al niño “no le
guste”, sino que él evita esa actividad porque no ha logrado la
suficiente integración sensorial que le permita enfrentar con éxito lo
que para él implica un desafío.
Como decíamos anteriormente, la
integración sensorial se desarrolla en forma natural a través de las
actividades propias de la niñez, sin embargo, a veces este proceso no
ocurre así y entonces tenemos en el niño reacciones o actitudes que no
nos parecen las más adecuadas o que no comprendemos. En la teoría de la
Integración Sensorial no se habla de un daño sino de una disfunción,
porque no es que el cerebro no esté procesando la información sensorial,
sino que lo está haciendo, pero de manera atípica. El sistema nervioso
central no está siendo eficiente al analizar y organizar las
sensaciones. Entonces no siempre es fácil detectar una disfunción de
integración sensorial, pues “no vemos” un daño motor o físico, una
enfermedad, una lesión. Frecuentemente los padres o profesores perciben
algo distinto en ese niño, pero no saben qué es. Es algo diferente en la
calidad del movimiento, en sus reacciones emocionales, en su
comportamiento, lo que a veces los lleva a pensar que el niño es
“mañoso” “difícil” o “torpe”. Incluso,frecuentemente los problemas de
integración sensorial son mal interpretados como problemas psicológicos.
Entre las posibles causas de esta
disfunción encontramos factores genéticos o hereditarios; es frecuente
escuchar decir a los padres, “yo era igual cuando niño” o “tengo otro
hijo con características muy similares”. Otras causas son la deprivación
ambiental, causas relacionadas con el período pre y post natal, como el
abuso de alcohol o drogas, medicamentos, toxinas, complicaciones del
embarazo, hipoxia, prematuridad o causas desconocidas.
"Comenzaré recordando un día cualquiera,
en el que fui a una plaza de juegos con el único objetivo de observar
qué hacían los niños. Había niños de diferentes edades, desde bebés en
sus cochecitos hasta niños de entre siete y nueve años. La mayoría se
movía mucho, es decir, corrían, se columpiaban, se tiraban por el
resbalín, algunos jugaban a “marearse”;otros, los más grandecitos,
hacían secuencias poniéndose desafíos: saltaban entre obstáculos, se
colgaban de barras trasladándose a través de ellas y luego pasaban a
otro juego sin tocar el suelo. Un pequeñito, sentado en el suelo,
llenaba una botella con tierra o se erguía lanzando tierra a otros
niños. Otro no compartía su
pelota, entonces los demás lo empujaban. Casi todos reían o hablaban
mucho subiendo el tono de la voz. Algunos seguían a otros,imitándolos en
las diferentes actividades y claramente, se veían diferencias en
relación a sus destrezas motoras y a su capacidad de iniciar o de crear
juegos; sin embargo, casi todos jugaban y era evidente que lo estaban
pasando bien, que eran felices. Digo casi todos, pues había uno que no
quería subirse al columpio y a pesar de que su madre lo animaba, él se
negaba llorando.
Y bien, filmé ese día, pues era
simplemente maravilloso observar a estos niños jugando, ver toda su
capacidad motriz y su expresión socio emocional desplegadas en esa
plaza. Lo que yo veía era lo físico, lo motor, pero paralelamente iba
haciendo una lectura “sensorial” y es eso lo que más me interesa dejar
registrado en este artículo, pues cuando podemos leer, interpretar lo
que hacen nuestros niños a través del “lente sensorial”, se nos enciende
una luz que nos permite ver lo invisible y así encontrar la respuesta a
muchas interrogantes.
CINCO SENTIDOS Y ALGO MÁS…
Aquellos niños de la plaza, mediante el
juego, una actividad esencial en la infancia, “nutrían” su sistema
nervioso a través de una variedad de sensaciones recibidas gracias a los
sistemas sensoriales.
Aunque
no siempre estamos conscientes de ello, nuestra interacción con el
ambiente está mediada por nuestros sentidos. Sin la información de éstos
nuestra adaptación sería imposible. Los sentidos reciben información
tanto del medio externo como interno y nos la entregan mediante procesos
que ocurren dentro del sistema nervioso, a un nivel no consciente. En
cada acción que llevamos a cabo, como agacharnos a recoger algo,
masticar chicle o acariciar a un gato, está involucrado un sistema
sensorial y por lo tanto, una sensación. Todos conocemos los cinco
sistemas clásicos: vista, tacto, olfato, gusto y oído y hemos logrado
cierta familiaridad con ellos; sin embargo, hay otros sentidos que no
nos resultan tan fáciles de percibir y que sin embargo, son
fundamentales en el desarrollo motor, emocional, social y en el
aprendizaje, por lo tanto, esenciales para desenvolvernos en la vida
diaria.
Estos son: El sistema vestibular, que
procesa información acerca del movimiento, cambios en relación a la
gravedad y equilibrio y cuyos principales receptores se encuentran
ubicados en el oído interno.
El sistema propioceptivo, que procesa
información acerca de la posición y movimiento de las partes de nuestro
cuerpo así como de la relación entre ellas. Esto lo hace a través de
receptores ubicados en los tendones, músculos y articulaciones. Estos
sistemas empiezan a funcionar muy tempranamente en la vida, incluso
antes del nacimiento y a medida que se desarrollan van estableciendo
íntimas conexiones entre sí. Si bien existen investigaciones y estudios
sobre la integración sensorial en los sistemas más clásicos, en este
artículo me centraré en los tres más importantes dentro de la teoría de
Integración Sensorial: vestibular, propioceptivo y tactil.
INTEGRACIÓN SENSORIAL
Volvamos a la plaza de juegos… Mediante
las diversas actividades que los niños realizan, van recibiendo
múltiples sensaciones, entre ellas, de movimiento es decir, vestibulares
(columpiarse, tirarse por el resbalín, girar sobre sí mismo, saltar),
de fuerza y resistencia física, es decir, propioceptivas (colgarse de
barras, empujar a otros, correr, sostenerse de una cuerda) y tactiles
(tirar tierra, echarla en una botella, tocar a otros, palpar diferentes
texturas). Estas sensaciones viajan desde el receptor periférico hacia
el sistema nervioso central donde son procesadas y organizadas mediante
el establecimiento de múltiples conexiones entre estructuras
subcorticales y corticales.
Cuando el cerebro procesa
eficientemente la información sensorial, esto se traduce en adecuadas
respuestas frente al medio. Quiere decir entonces que nuestro cerebro ha
modulado adecuadamente la información sensorial. Llamamos modulación a
la habilidad de filtrar la información sensorial de llegada, de modo de
ignorar los estímulos irrelevantes y focalizarse en estímulos más
pertinentes. La modulación de la información sensorial es clave para
lograr una adecuada capacidad de atención y por ende, para actuar con
propósito y de manera adaptativa según las demandas del medio. La Dra.
A. Jean Ayres, terapeuta ocupacional creadora de la teoría y práctica de
la integración sensorial, quien comenzó sus investigaciones en la
década de los sesenta, la definió como “la organización e interpretación
de la información sensorial para su uso en la vida diaria, reflejándose
en una conducta motora adaptativa y patrones de aprendizaje y conducta
adecuados”.
Comparto con mucho placer lo publicado por Anabel Cornago en su blog en el cual podrán acceder al Power Point completo. Ella escribió :
La caja de herramientas antiansiedad es una idea de Tony
Attwood. Cuando lo leí, me pareció muy adecuado prepararle una a Erik. De
inmediato, se puso en contacto LauraAlted, de ASPALI (Asociación Asperger Alicante) y me envió las tarjetas
que habían hecho. Las voy a incluir en esta presentación para que tengáis la
teoría.
Por mi parte, a Erik le he preparado elementos concretos.
Los voy a compartir en esta presentación. Seguro que os van a dar ideas, pero
cada persona con autismo es diferente e imagino que muchos los adaptaréis.
Vamos a ello, empezando con los diferentes tipos de
“herramientas” tal y como los ideó Tony Attwood (cuyos libros son ahora los que
estoy devorando):
- herramientas sociales
- herramientas de relajación
- herramientas activas
- herramientas cognitivas o de pensamiento
He incluido ejemplos de las específicas que he hecho para Erik, y al final va una historia social.
Os lo subo en una power Point porque es mucho, así resulta siempre más sencillo de compartir.
Ah, y en la etiqueta ANSIEDAD
tenéis los otros ejemplos que se citan (por ejemplo, las tarjetas
descargables, la caja de las sonrisas, termómetro de identificación o
tarjetas de autoestima).
Ojalá
este material os sirva tanto como a nosotros. Os agradeceré si lo
compartís que por favor se enlace esta entrada del blog. GRACIAS.
Entender a los niños Asperger es fundamental para apoyarlos
Dra. Lilian Cohen y Equipo INASMED
Las
personas Asperger pueden ser muy diversas entre sí, por ello se tiende
cada vez más a hablar de “espectro asperger”. Si deseamos apoyarlos, es
importante que nos centremos en las características más frecuentes que
pueden encontrarse en ellos, las que contribuyen a dificultar su
relación con los demás y ponen en riesgo su estabilidad emocional:
1) Dificultades en sus habilidades emocionales y sociales: no es que no quieran
relacionarse con los demás; ellos tienen una manera distinta de
interactuar, apareciendo a veces como desajustados, pueriles, concretos,
guiados intensamente por sus intereses. Les es difícil reconocer
emociones en sus interlocutores y también expresar las propias. Es
posible entonces que eviten los juegos porque no alcanzan a comprender
cómo participar, prefiriendo la sensación protectora de un lugar
estable, como la biblioteca. Los chicos Asperger se sienten tranquilos
emocionalmente cuando las cosas suceden según lo esperan, cuando el
ambiente es estructurado y no son forzados a hacer cosas que no le
gustan. Si bien son personas tranquilas, estas últimas situaciones
descritas los pueden angustiar y llegar a producir reacciones de
descontrol.
2) Dificultades en sus habilidades comunicacionales:
en general son muy literales tanto para expresarse como para comprender
y se apoyan muy poco en el lenguaje no verbal. En nuestra conversación
del día a día frecuentemente usamos metáforas, ironías, gestos que
pueden quedar fuera de su entendimiento o confundirlos. Pueden parecer
desinteresados porque miran poco a los ojos o porque tienden a no seguir
una conversación, interrumpiendo con su tema preferido.
3) Intereses restringidos y habilidades especiales:
es posible que muestren un placer obsesivo por ciertas cosas o temas,
los que pueden ir cambiando, a la vez de que pueden notarse habilidades
sobresalientes en algunas áreas, como por ejemplo el dibujo, la memoria
visual, computación, cálculo matemático, música, etc.
4) Otros:
muchas veces observamos la presencia de dificultades en su habilidad
motora, lo que puede verse manifestado por poca habilidad deportiva,
mala letra, descoordinación. Por otra parte, pueden estar presentes
dificultades de integración sensorial que entre otras cosas puede que
los haga alejarse del ruido, molestarse por contacto de piel o correr y
balancearse para sentir confort.
¿Qué podemos hacer para apoyarlos?:
- En primer término sin duda conocer su perfil individual, respetar su
diversidad, fomentar la tolerancia y apoyarlo en sus necesidades
particulares
- Mostrarle en forma sencilla y concreta actitudes que puedan ser desajustadas o molesten a los demás
- Explicarle siempre en positivo, sin caer en retos o descalificaciones
- Usar apoyos visuales, tanto para comprender conceptos cómo para adquirir habilidades y ubicarse en contexto
- Enseñar habilidades sociales, de a poco, con paciencia, inicialmente en pares a grupos pequeños
- Protegerlo del estrés, los desajustes conductuales en su mayoría son por
angustia, por no comprender algo, por sentir temor a lo desconocido,
por sentirse presionado. El conocerlo nos ayuda a evitar situaciones
estresantes para él que no sean necesarias
- Usar sus habilidades e intereses para promover al máximo su desarrollo,
para motivarlo y sobre todo para que pueda fomentar su autoestima,
sentir su valer y ser feliz
Todos los papás queremos que nuestros
hijos sean felices. No nos creemos que un niño pueda tener una
depresión, pero ¡si está en la etapa más feliz! Sin embargo, a veces
podemos pasar por alto señales que nos están diciendo que algo no marcha
bien. Detectarlas a tiempo es fundamental para buscar ayuda y resolver
aquello que está alterando el desarrollo de nuestro hijo.
¿Cualquier niño puede sufrir una depresión?
Aunque en sentido estricto, cualquier niño puede sufrir una depresión,
se puede decir que existe un mayor riesgo en niños que viven bajo una
tensión muy elevada o aquellos que han experimentado una pérdida
traumática. El riesgo también es elevado en niños con trastornos psicológicos (de conducta, hiperactividad, dificultades de aprendizaje, etc.) y en niños con discapacidades psíquicas o físicas.
¿Cuáles son las señales de alerta?
Como decíamos al principio, un diagnóstico y tratamiento precoces es la mejor prevención de problemas mayores en el futuro, por lo tanto, en cuanto detectemos los primeros síntomas es importante acudir a un especialista que establezca la intervención más adecuada.
Un aspecto a tener en cuenta es que en los niños la depresión se puede manifestar de forma diferente que en los adultos.
Todos relacionamos la depresión con estar triste e incluso llorar todo
el tiempo, sin embargo, los niños, con un desarrollo cognitivo y
emocional todavía inmaduro, no saben lo que les pasa ni cómo expresarlo,
por eso es frecuente que la depresión se manifieste con irritabilidad en vez de con tristeza.
Lo más importante es estar alerta a posibles cambios de comportamiento, es
decir, no es tanto que suceda una cosa u otra sino más bien, que
observamos un cambio importante en su comportamiento que no sabemos
explicar. Algunos de estos cambios pueden ser:
El niño deja de jugar con sus amigos y pasa más tiempo solo
Ya no le interesan las cosas que antes le gustaban
Comienza a comportarse mal en casa, ha dejar de hacer cosas que hacía y a tener más rabietas
En la escuela nos informan de que ha comenzado a comportarse mal cuando antes no lo hacía
Está triste la mayor parte del tiempo
Presenta llanto fácil
De repente le cuesta conciliar o mantener el sueño, se despierta a menudo y pasa el día cansado
Hay cambios en el apetito, o no tiene ganas de comer o tiene muchas y aparecen los atracones de comida
Expresa frases relacionadas con sentimientos de inferioridad y de no ser querido
Falta de concentración, se distrae con más facilidad que antes
Falta de energía, le cuesta hacer cualquier actividad y parece estar muy cansado siempre
Se escapa de casa o fantasea con la idea de hacerlo
Como decía, lo más llamativo suele ser que se produce un cambio y
por eso, la importancia de que los papás estemos siempre atentos
y escuchemos las inquietudes de nuestros hijos. Según la edad, es
posible que nuestro hijo no sepa expresar con palabras lo que siente y
lo exprese de otras formas, a través de dibujos, cambios en las cosas
que le gustan, rabietas no motivadas, etc. Ante la duda, es mejor
preguntar una segunda opinión, preguntar en el colegio por si han
observado algún cambio y, si es necesario, solicitar ayuda de un
especialista.
Las librerías son
un fiel reflejo de esa búsqueda: por lo menos 500 títulos prometen
revelar los secretos de una crianza perfecta. Y siempre están los
consejos que aportan a voluntad amigos y familiares sobre la mejor forma
de dormir, alimentar o calmar al bebe con recetas propias o ajenas.
En
ese contexto, la teoría del apego (propone no escatimar respuestas a
cada pedido o necesidad del bebe) suma evidencia en su favor. "Hoy
podemos responder científicamente a muchas de las preguntas que se hacen
los padres, sobre todo los primerizos. La teoría del apego es la más
sólida, sobre todo en los temas de desarrollo infantil", afirma la
doctora en psicología Inés Di Bártolo, profesora de la Universidad
Católica Argentina (UCA).
El apego -que tuvo y tiene sus
detractores- acumula años de experimentos sobre el efecto que tienen
distintos estilos de crianza durante una inmensa ventana de oportunidad:
el primer año de vida. Tantos años de resultados se extienden ya entre
generaciones y esa información empieza a desafiar prejuicios culturales.
"Aquellos
bebes cuyas madres están más pendientes de ellos y les responden
enseguida, lejos de volverse malcriados y dependientes, se vuelven más
independientes, autónomos y seguros de sus recursos personales -indica
Di Bártolo a modo de resumen-. Por eso, mi consejo a las madres es que
nunca duden en alzar a un bebe que se lo pida."
El apego se define
como un vínculo emocional que se forma entre dos personas, que no es
exclusivo de la madre y el bebe, y es distinto de otros vínculos
emocionales. "Está impulsado biológicamente y tiene una característica
única: mantener y restablecer el equilibrio emocional. Sin esta
regulación emocional, no se pueden llevar a cabo una serie de
actividades psíquicas, como la exploración o el crecimiento -aclara Di
Bártolo-. Todo lo que un bebe pueda llegar a conocer, a explorar,
depende de esa regulación emocional."
Eso sucede, como explica
enseguida, porque los bebes nacen sin la capacidad de autorregularse.
Cuando la mamá, el papá o los abuelos alzan al bebe cuando lo pide, o
juegan cuando quiere jugar, están construyendo esa capacidad si van
descifrando qué necesita el bebe. "Lo que se pasa haciendo una mamá y un
papá con un bebe chiquito es regularlo: el bebe llora y ellos tienen
que calmarlo, pero buscando saber qué le pasa, sobre todo guiados por
algo básico como «entrar en sintonía» a través de la empatía."
Esa
sintonía emocional no sería tan abstracta. Di Bártolo cuenta que
estudios por neuroimágenes detectaron que hay áreas del cerebro que se
activan cuando interactúan bebes y adultos que están construyendo ese
vínculo.
Desde los años 70, un experimento clásico de la teoría
del apego refuerza la idea de que el sentimiento de seguridad,
independencia y autonomía en la vida depende de esa regulación emocional
inicial.
En la llamada prueba de la situación extraña, que dura
alrededor de 20 minutos y figura entre los cinco experimentos más
importantes en psicología del siglo XX, los evaluadores observan a
través de un espejo el comportamiento de chicos de un año en una
habitación llena de juguetes, desconocida y acompañados de la figura de
apego, que suele ser la madre.
Durante el experimento, la madre
sale del cuarto dos veces, dos minutos cada vez. "Lo más interesante de
la prueba no es cómo se separan, sino cómo se reúnen", aclara Di
Bártolo. Y no todos reaccionan igual. "La mitad de los chicos quiere que
la mamá los alce, se abrazan a ella, pero rápidamente se calman y piden
que los bajen para volver a jugar -explica-. En esos chicos, el apego
es seguro. Cuando crecen, son simpáticos y empáticos. Ayudan a los demás
y son más resistentes a las situaciones de estrés."
Pero la otra
mitad reacciona de tres maneras bien definidas: son indiferentes y se
distraen fácilmente (evitativos), son inconsolables y no quieren volver a
jugar (ambivalentes) o se alejan o tienen otras conductas extrañas para
la situación (desorganizados).
En todos esos casos, se habla de que existe un apego inseguro, según detalla Di Bártolo, ahora a modo de resumen de El apego y la intersubjetividad,
un libro que acaba de terminar. Allí, en más de 250 páginas, describe
la historia de todos estos experimentos, en muchos de ellos como
investigadora, y su aplicación en la práctica clínica.
Los
resultados sorprenden. Por ejemplo, revelan que un 80% de los chicos que
están institucionalizados o que son víctimas de maltrato y abandono son
inseguros desorganizados. En la población general infantil, esa
proporción no supera el 15 por ciento.
En la prueba, todas las
madres se comportan igual. Lo que varía es lo que hicieron los 12 meses
previos. "Las madres de los chicos con un apego seguro habían estado más
pendientes de las señales de su bebe (respondían rápido al llanto, la
demanda de ser alimentados o alzados y a sus sonrisas). Estaban
disponibles cuando los bebes parecían querer estar con ellas", dice Di
Bártolo.
Los estudios que se están realizando sobre los efectos
que tiene apego seguro al año de edad ya llegaron a grupos de
adolescentes y jóvenes de hasta 20 años de edad y, también, entre varias
generaciones.
"En el primer año, no hay que pretender que el bebe
sea independiente, sino conocer sus señales y responderle -insiste Di
Bártolo-. Es ponerse en su lugar y tratar de entender lo que quiere: no
empezar a jugar si quiere dormir y no alimentarlo si quiere jugar,
además de compartir cuando muestra sus descubrimientos. Es como aprender
a hablar su idioma. Si uno le provee seguridad, será independiente
cuando crezca, se acostumbrará al jardín de infantes, resistirá mejor
los conflictos y se esforzará ante un desafío."
Para Flavia Tomaello, autora de un par de los títulos disponibles en las librerías, como Rutinas felices. Agenda para padres,
seguir estilos de crianza "sólo porque se ponen de moda" no es lo más
saludable para los hijos ni para los padres. "Creo en una paternidad más
reflexiva y participativa, donde uno pueda sumarse o no a la teoría del
apego, por ejemplo, si se coincide con lo que significa", opina la
autora.
"No hay exceso alguno en la cantidad de upa y de mimos que
uno puede entregar al hijo desde que nace", suele repetir la terapeuta y
escritora Laura Gutman, reconocida referente de la crianza con apego,
tema sobre el que ha vendido miles de ejemplares.
Un experimento reconocido
La prueba clásica del apego, entre las cinco más relevantes
La
denominada prueba de la situación extraña es un experimento clásico
para estudiar los principios y los efectos de la teoría del apego
En
estos 40 años, sus resultados suman evidencia de que el sentimiento de
seguridad, autonomía e independencia depende de la regulación emocional
en el primer año de vida. Esto ya se comprobó en grupos de hasta 20 años
de edad y entre generaciones
La prueba cuenta con un
reconocimiento especial: quienes estudian y trabajan con las teorías del
desarrollo la votaron como uno de los cinco experimentos más
importantes de la psicología del siglo pasado
Dura
aproximadamente 20 minutos y consiste en la observación, sin intervenir,
del comportamiento de chicos de un año con y sin la presencia de un
adulto (figura de apego), que generalmente suele ser la madre o la
persona cuyo vínculo desee estudiarse
A través de un vidrio
espejado, los investigadores observan el interior de una habitación con
juguetes. La madre entra y sale de la habitación dos veces
Los
investigadores evalúan no sólo cómo se separan la madre y el hijo, sino
también cómo reaccionan los chicos cuando se reencuentran después de dos
minutos de separación
La prueba revela dos tipos de apego, que
anticipan perfiles futuros: seguro o inseguro. El apego inseguro
provoca reacciones evitativas, ambivalentes o desorganizadas
Un joven ciego y sordo pudo disfrutar del partido de su
equipo en la Copa
del Mundo como nunca antes. Esto fue posible gracias a la ayuda de una pareja
de amigos que realizaron una acción muy noble y digna de imitar.
El proceso se inicia con la creación de una mini
cancha para que así el joven sepa donde y como se está llevando a cabo la
jugada. Con la asistencia física y además pautas en la espalda
acompañadas por medio de lenguaje de señas le van narrando el partido.
En el video se puede apreciar parte del proceso
y sobre todo la alegría que siente el joven. Maravilloso y muy emotivo!!
"A medida que nuestra sociedad envejece, que el porcentaje de adultos
mayores aumenta aceleradamente, los temas que les atañen deben
transformarse, cada vez más, en una preocupación nacional. El maltrato a
personas de edad avanzada es un problema mucho más complejo y de mayor
alcance que lo percibido.
El problema es preocupante.
Incluso la Organización de Naciones Unidas (ONU) decretó el día 15 de
Junio como el Día Internacional contra el maltrato al Adulto Mayor.
Respecto a esta conducta que se observa en la sociedad es que se hace
necesario impulsar iniciativas que faciliten la educación y la toma de
conciencia de la población en relación a este tipo de maltrato. La
violencia contra las personas adultas mayores es un problema del cual
nuestro país no está ajeno; sin embargo son escasos las cifras y datos
al respecto. Y es que la dependencia (económica, emocional y
física) hace que muchas víctimas de maltrato no delaten a su
victimario/a. Esto los convierte en blancos perfectos para toda forma de
abuso; aparte de que muchas personas de la tercera edad sienten temor a
sufrir daños mayores si acusan a su agresor.
Este temor no es infundado.
Los ancianos se encuentran en muchas ocasiones en situaciones de
aislamiento e indefensión y, a menudo, la persona maltratante es un familiar cercano. La Organización Mundialde la Salud, en la Declaración de Toronto, define el maltrato al adulto
mayor como: “La acción única o repetida, o la falta de respuesta
apropiada, que causa daño o angustia a una persona mayor o que ocurre
dentro de cualquier relación donde exista una expectativa de confianza”. Estos
factores influyen directamente en su calidad de vida y, especialmente
en su autoestima. La soledad y el aislamiento constituyen uno de los
mayores miedos de este grupo etáreo. Pero el buen trato no es
solo no maltratar, sino dar un trato digno, igualitario, con enfoque de
derechos, un espacio para su expresión, una equidad etárea,
oportunidades laborales, de educación, de salud, de esparcimiento".
En el 2011 Junto con30niños de diferentesculturas y
naciones, TinaTurner,
Regula CurtiyShak-Dechen Dagsayhangrabado versionescantadas dedoceoracionesy mantrasdelasreligionesbudismo,
cristianismo, hinduismo, judaísmo, el islam y el sijismo.
Su fin, unir a todas las religionesdel mundo con un único mensaje: "Todos somos
uno!".
El significado del mantra del video:"Que el bienestar, la paz, la unidad, la tranquilidad, la felicidad y prosperidad sean alcanzadas por todos y todas."
El objetivo de esteproyecto, para el cual preparan otro álbum para este año, es
haceruna contribucióna la pazy la tolerancia tan necesarias para el tiempo que vivimos.